NUEVAS TIPOLOGÍAS DE ALQUILER

Estaba repasando un artículo acerca de cómo la pandemia ha cambiado la demanda de vivienda en alquiler. En resumen, se buscan con mayor superficie y conectadas con el exterior, con balcones, terrazas, patios y jardines. Implica también un aumento de búsquedas de viviendas de ámbito rural o suburbano.


Todo ello debido a los nuevos hábitos laborales, teletrabajo y trabajo híbrido, y al temor a nuevos confinamientos.


A la escala de mi trabajo como pequeño empresario autónomo, ya puedo percibir esa tendencia en la petición de reportajes fuera de los núcleos urbanos y me pregunto en qué medida puede llegar a alterar el perfil de los pueblos y ciudades, y consecuentemente las infraestructuras y el urbanismo.


Si, por ejemplo, gente que teletrabaja se traslada masivamente al campo, generarán masa crítica para que las empresas operadoras de internet atiendan ese segmento de demanda llevando sus redes donde sea. Y así con otros servicios y productos.


La repoblación de parte de la España vacía (aprovecho para recomendar el libro del mismo nombre de Sergio del Molino) y recuperar modos de vida más tranquilos serían una realidad a medio plazo.


En lo estrictamente urbano, se me ocurre que las nuevas preferencias de los habitantes podrían rescatar tipos de inmuebles hasta ahora menos atractivos.


Nadie duda de las bondades de un ático, pero ahora nos planteamos alternativas.


Acabo de fotografiar un apartamento en primera planta con la típica solución de patio privado sobre la cubierta de la planta baja.


Este patio se cubrió con elementos transparentes para aislarlo de la lluvia y la caída de objetos desde plantas superiores, y se sacó fuera la cocina. La vacante que dejó la cocina es ahora una habitación multiusos. Y el antiguo patio un espacio luminoso y amable que conecta cocina y salón y ejerce de comedor informal.


(Fotos: Reportaje para S&S Urban inmobiliaria en Santa Cristina, Oleiros)


En un reportaje anterior, me encontré con un gran patio ajardinado, con bancos y árboles que lo hacían muy apetecible y discreto y generaban una fuerte percepción de naturaleza desde el interior de la vivienda. Un auténtico vergel.



(Fotos: Reportaje para Inmochalet inmobiliaria en Plaza de Galicia, A Coruña)


Simultáneamente, en zonas urbanas aumenta la demanda de locales que puedan convertirse en vivienda. Podría ser la salida a un problema enquistado.


El fracaso de muchos espacios comerciales obedece a una mala planificación que además es a muy, muy largo plazo. Los hábitos de consumo han cambiado y el diseño urbano no acompaña el proceso. Muchas veces, el resultado son esos locales tapiados desde su nacimiento hace décadas.


Cuando es posible por normativa, el cambio de uso de locales deviene en planteamientos de vivienda originales y divertidos. Con o sin patios. Y en la terminación, por fin, de los edificios y la regeneración de su entorno.


Debido a las limitaciones legales para explotar apartamentos turísticos en las comunidades de vivienda permanente, existe una demanda específica de bajos para alojamientos temporales, que al ser independientes evitan el conflicto.


Además, en planta baja es más fácil eliminar barreras arquitectónicas para ofrecer accesibilidad a personas con movilidad reducida.


También he podido fotografiar ejemplos interesantes de este uso.


(Fotos: Reportaje para Turquoise apartments en A Coruña)


Esperemos que el mercado empuje en sentido positivo y las autoridades sean capaces de flexibilizar las normas para adecuarlas a los nuevos hábitos y demanda y así acompasar los desarrollos urbano y social.


© 2021 Andrés Irrazábal. Irrazábal_studio, fotografía inmobiliaria

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